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miércoles, 21 febrero, 2024
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    De Misiones a Paraguay en busca de una mejor paga

    Médicos y bioquímicos cruzan a Paraguay para atender y enseñar

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    La tendencia del trabajo golondrina ahora se extiende a cubrir las necesidades de los países vecinos que, teniendo en cuenta la diferencia cambiaria representa un ingreso significativo para un profesional argentino. Sucede, sobre todo, en el ámbito de la salud.

    En Posadas, ciudad espejo de Encarnación, Paraguay, el fenómeno se reavivó tras el retorno de la normalidad luego de los picos de la pandemia de Covid-19. No obstante, era habitual el trabajo en la vecina orilla, implicando viajes semanales o cada quince días, siempre manteniendo residencia en la capital misionera.

    En ese sentido, Luis Flores, presidente del Colegio Médico de Misiones, señaló que “hay pocos casos pero sí sucede de profesionales que viven acá y trabajan allá”. Resulta importante destacar que para avanzar en el ejercicio de la especialidad en el país limítrofe corresponde hacer una reválida del título. En tanto, a juzgar por las cifras, el trámite, aunque lleva su tiempo, vale la pena.

    A modo de comparación, en Paraguay un profesional cobra en guaraníes el equivalente a 9.000 pesos si es una consulta particular a especialista, y entre 6.000 y 8.000 pesos con seguro privado. En la Argentina, una consulta privada puede rondar los 5.000 pesos y menos de 3.500 pesos si es con cobertura social.

    La Confederación Médica de la República Argentina (Comra) hace unos meses ya había lanzado una alerta en el sistema sanitario: hasta un 15% de profesionales que renunció a las cartillas de prestadores a las obras sociales o prepagas.

    En ese sentido, el cardiólogo Luis Lazarte, que se desempeña en el sector privado de Posadas, comentó su experiencia personal: “Fui en algún momento a Clínica La Trinidad, en Encarnación, a hacer cateterismo, tengo muchos pacientes de allá”.

    En tanto, el médico advirtió una cuestión que también es moneda corriente en la actualidad: los paraguayos que vienen a tratarse del lado argentino, básicamente por dos cuestiones. Uno, porque es más económico y dos, por la calidad de atención ante las carencias del sistema sanitario paraguayo.

    “La atención pública no tiene muchas especialidades (en Encarnación). Entonces vienen a buscar especialidades para ser atendidos acá en Posadas”, aseveró Lazarte y agregó: “En mi caso, me gané la confianza de los cardiólogos y como es una subespecialidad, me encaminé a los pacientes para ser tratados en Argentina. Por la confianza, en lo que respecta a los valores que le cobran las prácticas allá, están totalmente por arriba de lo que les sale ser atendido en Argentina”.

    Otra arista que seduce al personal de salud misionero para cruzar el río Paraná, ya sea en tren o en auto, por el puente internacional Roque González de Santa Cruz es el ámbito docente universitario. Y en ese sentido, hay una alta demanda de bioquímicos.

    “Actualmente, en pospandemia, siguen yendo los que son docentes de las universidades de allá, que hay bastantes”, señaló Liliana Benítez, titular del Colegio de Bioquímicos de Misiones, y en esa línea remarcó que en prepandemia era mucho el tráfico de licenciados en Bioquímica para trabajar en los laboratorios de análisis encarnacenos.

    Asimismo, este medio consultó a las entidades colegiadas que nuclean a nutricionistas y kinesiólogos, que indicaron no contar con datos fehacientes de que estos especialistas sean requeridos en Paraguay o bien viajen en busca de trabajo.

    El fenómeno de la frontera

    Si bien en Misiones la práctica es habitual incluso antes de la crisis sanitaria desatada por el Covid-19, el fenómeno de profesionales de la salud que opta por trabajar en los países limítrofes se replica en otras provincias, de acuerdo a un relevamiento del diario La Nación. Mendoza, Corrientes, Salta, Formosa y hasta Buenos Aires son las provincias en las que se pudo acreditar este tipo de migración temporal, sin arraigo. Los destinos son Chile, Paraguay y Uruguay, donde crecen las solicitudes de reválida de títulos de argentinos.

    “Los ofrecimientos laborales en Paraguay son muy distintos porque la medicina argentina es muy bien vista allá. Acá, en cambio, tengo que ir a cinco centros y consultorios privados en la semana para ganar un sueldo digno a fin de mes. Allá, con menos horas de trabajo, se gana más”, comentó en diálogo con La Nación Sandra Santa Cruz, médica tocoginecóloga y ecografista de la ciudad de Posadas, Misiones.

    A los 53 años, con más de 25 de antigüedad, está a la espera de finalizar el trámite para empezar a atender en el Sanatorio La Trinidad, de Encarnación.

    La especialista percibe, también, que es mayor el reconocimiento en la docencia. “Un médico docente universitario en Asunción tiene una categorización que no logró como docente en una universidad local”, apuntó. Desde 2015, es profesora titular en la Universidad Católica de Las Misiones (Ucami), con un ingreso que no reveló.

    “La salud, en la opinión pública, no está entre los primeros lugares de preocupaciones.  Recién lo estuvo durante la pandemia y, ahora, porque el problema es que no hay médicos y la gente no se puede atender, los turnos son a tres meses o más; las cartillas pierden profesionales y los hospitales están colapsados”, evaluó Ubaldo Astrada, secretario de Obras Sociales y Previsión Social de la Confederación Médica de la República Argentina (Comra).

    “El sistema está quebrado hoy por la falta de profesionales. Y todos los reclamos son a los médicos, que son los que tienen el trato con la población”, agregó Astrada, que también es presidente del Círculo Médico de Misiones (Zona Sur).

    La salud está quebrada

    “La salud está quebrada”, advierten desde la Confederación Médica de la República Argentina (Comra) en un comunicado difundido a principios de esta semana.

    Agregan: “A lo largo y ancho del país, cada día se nota más el abandono y el creciente malestar que sufren los pacientes por el deterioro en la asistencia sanitaria. A esto se suman los problemas de acceso a las prestaciones más elementales, de las que se tienen que hacer cargo. Al mismo tiempo, los integrantes del equipo de salud manifiestan su descontento por las condiciones inapropiadas para atender a los pacientes, por la violencia de la cual son víctimas y por el atraso en el pago de sus honorarios y falta de actualización salarial”.

    En definitiva, las variables de ajuste del sistema, son los honorarios de los profesionales y el bolsillo de los pacientes. También hay sanatorios que desaparecen, prepagos que se achican y médicos que se van. Sin presupuesto público suficiente o mal administrado y sin financiamiento privado, la salud está en quiebra. Desde la Comra venimos denunciando esta situación desde mucho antes de la pandemia, y creíamos que cuando terminara mejorarían la atención y las condiciones de trabajo en el sector salud. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario, motivo por el cual hoy hay tantos reclamos”, advierten.

    “El resultado es que los médicos más capacitados migran a otros países por mejores condiciones laborales y los que deciden quedarse abandonan las cartillas de las obras sociales y de los prepagos. Algunos, de mayor experiencia, renuncian y los más jóvenes, no cubren los cargos del sector público por las malas condiciones de trabajo y los magros salarios”, aseveran desde la entidad.

    En cifras

    $9.000

    Un profesional cobra en guaraníes el equivalente a 9 mil pesos si es una consulta particular a especialista.

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