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martes, 18 junio, 2024
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    Estela Carlotto, ante el peligro de Javier Milei y los agravios de Victoria Villarruel: “Tenemos que cuidar la democracia”

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    Los jóvenes. La unidad. La democracia. Esas son las preocupaciones de Estela Carlotto después del resultado de las PASO, que tuvieron a Javier Milei como el candidato más votado. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo se convirtió en protagonista involuntaria de la semana que pasó, luego de que dijo que no quería gastar su tiempo hablando de la candidata a vicepresidenta de La Libertad Avanza, la defensora de represores Victoria Villarruel. Esta definición, parece, fue lo que más molestó a la diputada, que eligió a Estela como blanco de sus agravios. Pero la presidenta de Abuelas no se concentra en eso sino en el futuro del país, dado el escenario que se abrió a partir de las elecciones primarias. “Juntémonos los que tenemos el deseo de que no se pierda la democracia”, le dijo a Pagina12 poco antes de salir para Chile donde participará de los actos de conmemoración de los 50 años del golpe de Estado contra Salvador Allende.

    Luego de que Estela afirmara que Villarruel y su apología de la dictadura no merecían su tiempo, la legisladora retrucó que Estela era “un personaje siniestro” y que tenía que “contar que su hija era montonera”. Como si la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo ocultara la filiación política de su hija asesinada por el terrorismo de Estado, cosa que no hace. O peor, como si la pertenencia a esa organización justificara el secuestro y fusilamiento de Laura Carlotto, como si eso avalara el hecho de que la obligaran a parir en un centro clandestino de detención y se robaran a su bebé. Porque esa es la operación discursiva de Villarruel. “Que diga lo que quiera de mi, pero que no toque a mi hija, eso es imperdonable”, contestó Carlotto. Los ataques provocaron una catarata de muestras de apoyo y de cariño para la mujer que se dedica hace 45 años a buscar, con firmeza, paciencia y de forma pacífica, a los hijos de desaparecidos arrebatados a sus familias con violencia durante la última dictadura militar.

    –¿Cuál es el balance qué haces después de lo que pasó esta semana con el acto de Villarruel en la legislatura y los agravios que dijo sobre vos?

    –La sensación que tenemos es que estamos pasando un momento político muy especial, peligroso, cambiante. Hay una confusión pública que veo cuando se hacen encuestas en la calle, gente que no quiere votar, que no tiene interés y otros que ofenden a personas que no lo merecen. No es solamente en Argentina, es a nivel mundial. Hay una reacción social de la derecha que es preocupante. Nosotros, después de lo que vivimos los últimos días, tenemos que tener la conciencia de la unidad de los que queremos un gobierno que no sea contrario a los derechos del pueblo. El candidato que salió primero es bastante imprevisible. El está diciendo todo lo que va a hacer y lo que va a hacer es escandaloso. Los que coincidimos en querer seguir manteniendo los ideales de esta democracia, que es la más larga de nuestra historia, tenemos que unirnos y tratar de hacer acciones solidarias, grupales, donde cada uno esté. Poder aportar esclarecimiento para la gente que dice que no vale la pena ir a votar, para los que están desengañados. Hay que reforzar que queremos seguir viviendo en democracia. Yo no soy experta en esto, cuando me toca hablar hablo como ciudadana y como Abuela de Plaza de Mayo. Nosotros no tenemos porqué recibir agravios, como ha pasado con esa señora tan impertinente. No vamos a quedarnos calladitas, vamos a salir a defendernos y a defender a los 30 mil desaparecidos, a nuestros nietos recuperados y a todos los que faltan, que los vamos a seguir buscando con la misma fuerza de siempre. No es un momento fácil, pero tampoco imposible de llevar adelante. Lo importante es que aunque no pensemos lo mismo en todo nos tenemos que unir los que no queremos lo que pretende venir para las próximas elecciones, que es una persona irregular en sus actitudes y que nos llevaría al desastre. No quiero ni pensar lo que puede pasar. La idea de Abuelas siempre es la unidad, aunque tengamos diferencias, juntémonos los que tenemos el deseo de que no se pierda la democracia. Hay que salvar al país de esta gente. Hay que ser argentinos primero que nada, ser del partido de la Patria.

    –¿Qué te imaginás que puede pasar si llegan a ser gobierno?

    –Es impresionante ver a Milei sacar los cartelitos de lo que no quiere. Parece que vamos a quedar desvestidos, sin ropas todos los argentinos. Yo no se mucho de política, pero tenemos que cuidar la democracia.

    –Pero cómo no vas a saber de política, sos un ejemplo de la democracia, lo que hiciste en estos 40 años…

    –Pero siempre desde mi lugar, soy una Abuela, no una política, nunca me presenté para ningún cargo. Los políticos son cambiantes. Para mí lo que es blanco es blanco y lo negro, negro. Soy una maestra. Una docente tiene que ser seria y correcta. No decir lo que le conviene. Lo que está bien está bien y lo que está mal, mal. Eso no puede cambiar dependiendo de lo que pase en tu vida. Y los políticos…a veces nos dan sorpresas, algunas personas que uno apreciaba y cambian de posición por cuestiones personales, de poder. Es difícil la política partidaria.

    –¿Qué les dirías a los jóvenes o no tanto que se acercan a Milei porque la están pasando mal económicamente o porque están desencantados de los partidos más tradicionales y terminan apoyando a personas que justifican o avalan el terrorismo de Estado?

    –Si una persona de más de 50, 60 años avala eso es porque vivió en otro planeta. La dictadura, la represión, Malvinas, todo eso lo vivimos y afectó a la sociedad y a nuestra gente. No hay justificativo en las personas de más edad, pero me preocupan los jóvenes, que a lo mejor van a votar por primera vez y están enganchados en esa melodía extraña de Milei de romper todo. Los jóvenes son en general de acciones fuertes, son de actuar y a lo mejor ejercen ese pensamiento equivocado. Hay que ayudarlos, todos nosotros. Me preocupan. El los enganchó bien en su discurso, en una supuesta “revolución” totalmente peligrosa. Como Abuela de Plaza de Mayo les diría que lean sobre nuestra historia y vean lo que pasó, que fue terrible y de mucho dolor. Y que sepan que nosotros no buscamos solo y peleamos solo por nuestras cuestiones personales, sino por lo de todos. Nosotras nos juntamos para ayudarnos entre aquellas que no sabíamos dónde estaban nuestros hijos y donde estaban naciendo nuestros nietitos. Y que sepan qué pasó, cuántos centenares de centros clandestinos de detención hubo en todo el país para la tortura y muerte y eso es lo que no queremos de nuevo. Y decirles que no tienen que ignorar esa historia, aunque duela hay que estudiarla, porque pasó. Que sepan que no los conviene seguir a alguien que está incitando algo que no le conviene a nadie, ni a ellos mismos.

    –Cuando se anunció el acto de Villarruel vos dijiste que no había que darle tanta importancia a ella, ¿cómo se hace para, justamente, no ponerla en el centro de la escena y darle más visibilidad y a la vez defenderse o exponer las mentiras que dice para que no se sigan propagando?

    –No quiero hablar más de esta señora. Es un personaje siniestro. Lo único que dije es que no iba a usar un segundo de mi vida para esto. Sí me parecía que había que denunciar que estaban usando un espacio del Estado para hacer ese acto, con las características que sabemos. Yo solo dije ´por esta señora ni un minuto´. No sé si no le gustó y ahí salió con todas esas barbaridades. No hablo más de eso. Lo que quiero ahora es que pensemos cómo nos arreglamos entre nosotros para militar por la democracia. Desde Abuelas, por ejemplo, hacemos actividades, damos conferencias, vamos a donde nos invitan, para seguir bregando por la democracia plena. No queremos otra vez un país mortificado.

    –Villaruel y su organización hablan de hacer homenajes a las víctimas, ¿cuál crees que es su objetivo, su estrategia?

    –Hay una intención de reivindicar a quienes llevaron las armas, a los militares, a los que secuestraron a los 30 mil y no sabemos dónde están sus restos, crearon centenares de campos de concentración. Hay una sola historia y es que hubo terrorismo de Estado. Un Estado que sometió, con miedo, con golpes. Eso ya está dicho, está escrito, les pido que lean, sobre todo los jóvenes. Y está la justicia que lo dijo. Aun esta justicia, con lo que sabemos de la Corte Suprema. El peligro lo tenemos que eliminar nosotros, los ciudadanos, cuando vayamos a votar.

    –¿Qué rol de imaginás que tendrían los organismos de derechos humanos en un gobierno de Milei?

    –Me imagino persecución. Van a buscar algo o inventar algo para condenarnos. Hicieron tantas cosas en Comodoro Py. Pero no nos vamos a quedar calladas. Yo apenas puedo caminar, camino despacio, pero hablar puedo, no nos vamos a callar.

    Fuente: Pagina 12

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