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lunes, 26 septiembre, 2022
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    Julián Baigorria informa la utilidad de los árboles para la producción

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    El licenciado en Biología Julián Baigorria dialogó sobre su experiencia en la reserva de árboles nativos Karadya, en Andresito, y cómo se puede propiciar la recuperación de especies propias de la selva misionera. Destacó en su visión que además de recuperar espacios naturales, también la producción local puede verse favorecida de la ayuda que pueden establecer los árboles sobre cultivos.

    “Tenemos la reserva hace unos 14 años con mi esposa y cuando la compramos, una gran parte había sido utilizada para potrero de ganado, una parte para la explotación forestal como muchas otras chacras de la zona. Vimos dos respuestas, por un lado en la parte donde se habían hecho cultivos como mandioca o tabaco la restauración con especies nativas fue más rápida. La tierra ya estaba preparada para que los árboles de la selva que está cerca empiecen a avanzar sobre el terreno. Otra es la realidad en la zona donde era potrero de ganado que estaba con mucho pasto estrella, que es una pastura que crece con mucho vigor y es muy resistente. Se tarda mucho en erradicarla, requiere mucho trabajo, para que puedan crecer los árboles”, explicó.

    En las primeras acciones el biólogo recordó que facilitaron la implantación de especies de crecimiento rápido para facilitar luego la incorporación de otras especies de madera más dura.

    “La restauración tiene como etapas. Primero llegan algunas especies en particular de árboles, que de alguna manera cicatrizan la herida, el palo pólvora, el ambay, son árboles que crecen muy rápido, necesitan sol y ya preparan una cubierta de sombra y el terreno para que las especies que vienen después, como lapacho, palo rosa, tengan las condiciones necesarias para subsistir”, comentó el profesional

    Resaltó que con los trabajos de incursión de especies nativas “en diez años ya teníamos un montecito. Fue un poco metiendo árboles que sabíamos iban a tardar en llegar como lapacho, guatambú, son especies que llegan con el viento, otras que llegan por pájaros”, comentó.

    En base a su experiencia aconsejó: “Lo que estamos viendo que sirve es tratar de replicar lo que pasaría naturalmente. Primero tratar de enriquecer con estas especies de crecimiento rápido que lo que van a hacer es limitar el crecimiento de malezas, generan sombra muy rápido entonces no llegan enredaderas. Son especies como el guazuma, que a veces son difíciles de conseguir los plantines, pero se pueden sacar, porque en las capueras hay mucha cantidad”.

    Remarcó que “la restauración no sólo es útil para la selva, sino también para nosotros. Por la sequía nos dimos cuenta que es muy necesaria la cubierta vegetal que regenera el suelo, eso de alguna forma va a repercutir en los cultivos. En nuestra reserva estamos tratando de dar una vuelta de rosca no sólo para restaurar sino para propiciar un bosque productivo. Estamos haciendo unas parcelas de yerba mate bajo la sombra de árboles nativos, y estamos teniendo excelentes resultados. Bajo la sombra de los árboles la yerba mate crece muy bien, se protege de heladas y de la sequía. En algún momento queremos compartir nuestra experiencia que hasta ahora nos mostró muy buenos resultados”, comentó.

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