21 C
Posadas
sábado, 2 julio, 2022
+SECCIONES
    spot_img

    La desocupación bajó levemente en el último trimestre de 2020

    El vaso medio lleno es que la situación laboral mejoró por segundo trimestre consecutivo, pero los indicadores siguen siendo peores al último trimestre de 2019.

    Destacadas

    spot_img

    La desocupación se mantuvo en dos dígitos en el último trimestre del año pasado, lo que refleja la continuidad de la crisis en el mercado de trabajo a causa de la pandemia. La tasa de desempleo fue del 11 por ciento, contra el 8,9 de igual período de 2019. Además, la subocupación creció hasta el 15,1 por ciento contra el 13,1 de la comparación interanual. Y las tasas de empleo, con 40,1 por ciento contra el 43 de un año antes, y de actividad, con 45,0 y 47,2 por ciento, respectivamente, evidencian la misma situación de anormalidad para el mundo laboral. Sin embargo, entre octubre y diciembre de 2020 se consolidó la recuperación respecto del peor momento de párate económico, en el segundo trimestre, cuando el coronavirus empezó a esparcirse por el país.

    La reapertura gradual de actividades permitió mejorar los distintos indicadores laborales. Esa es la mitad del vaso llena, ya que por segundo trimestre consecutivo bajó la desocupación y subió la cantidad de ocupados. La mitad del vaso vacía es porque todavía no se logró volver al nivel que había en el último tramo del gobierno de Mauricio Macri, cuando la situación ya era grave tras dos años de recesión y fuertes caídas del PIB.

    La medición del Indec se realiza en 31 aglomerados urbanos, donde viven 28,7 millones de personas. De ese total, el 45,0 por ciento constituye la Población Económicamente Activa (PEA), con 12,9 millones de personas. En el cuatro trimestre de 2019, la PEA era del 47,2 por ciento, con 13,4 millones de ciudadanos. La disminución evidencia la salida de por lo menos medio millón de personas del mercado laboral. Esos ciudadanos no cuentan como desempleados para la estadística, pero en los hechos son trabajadores que todavía no pudieron recuperar sus tareas en el marco de la pandemia.

    La PEA -o tasa de actividad- se había derrumbado de 47,2 por ciento en el último trimestre de 2019 a 38,4 en el segundo trimestre de 2020, cuando empezó la crisis de la covid-19, y luego avanzó a 42,3 por ciento en el tercer trimetre y volvió a subir al 45,0 en el cuarto. En el primer trimestre de este año habría continuado la tendencia de recuperación, según se desprende de otros indicadores económicos y laborales, pero difícilmente se llegará al punto de partida mientras persistan actividades económicas clausuradas o trabajando en su mínima expresión.

    La misma evolución presenta la tasa de empleo, que registra los trabajadores en situación de ocupación plena. En en el cuarto trimestre de 2019 era del 43,0 por ciento, luego bajó a solo 33,4 en el segundo trimestre de 2020 y de ahí escaló a 37,4 por ciento en el tercer trimestre y a 40,1 en el cuarto.

    En cuanto a la desocupación, la tasa pasó del 8,9 por ciento en el último tramo de 2019 a 13,1 por ciento en el segundo trimestre de 2020, a 11,7 en el tercero y bajó al 11,0 por ciento en el cuarto.

    Sin embargo, esa tendencia de reparación también muestra sus límites, ya que una porción significativa del empleo recuperado se transformó en subocupación, es decir trabajadores que no lograron completar la misma cantidad de horas que antes de la pandemia. En el cuarto trimestre de 2019, la subocupación era del 13,1 por ciento. Después retrocedió fuerte, a 9,6 por ciento, en el segundo trimestre de 2020, debido a que esos trabajadores salieron de la PEA por la pandemia. En el tercer trimestre la subocupación escaló al 13,4 por ciento y finalmente, en el cuarto, subió todavía más, hasta 15,1 por ciento. El informe del Indec destaca que 10,3 puntos de esos 15,1 del cuatro trimestre son subocupados demandantes, es decir, están en busca de trabajar más horas.

    En los 31 aglomerados que releva el Indec, con 28,7 millones de personas, 12,9 millones conforman la PEA (45 por ciento). Dentro de ella, los ocupados son 11,5 millones y los desocupados, 1,5 millones. La muestra no es del total del país, por lo cual la extrapolación a cifras nacionales son estimaciones no oficiales. De los 11,5 millones de ocupados, 8,1 millones son asalariados y el resto, cuentapropistas o autónomos. De los 8,1 millones de asalariados, 5,5 millones son empleados formales con aportes a la seguridad social y 2,7 millones están sin registrar (32,7 por ciento, contra 35,9 que estaban “en negro” en el último trimestre de 2019).

    Las mujeres entre 14 y 29 años son las que más sufren la desocupación, con un impactante 26 por ciento. Le siguen los varones de la misma edad, con una tasa del 19 por ciento. Después se ubican las mujeres entre 30 y 64 años, con un desempleo del 7,6 por ciento, y los hombres de la misma edad, con 6,6 por ciento.

    Por regiones, los partidos del Gran Buenos Aires son el área donde más afectó el desempleo, con el 14,1 por ciento de la PEA.  En orden decreciente siguen el Gran Rosario (13,6 por ciento), Gran Córdoba (13), Ushuaia-Río Grande (12,8), Santa Rosa (11,2), Mar del Plata (11,1) y Gran Mendoza (10,6). El resto de los aglomerados se encuentra en un dígito. En la Ciudad de Buenos Aires, la desocupación quedó en 7,2 por ciento.

    spot_img
    spot_img
    spot_img
    spot_img
    spot_img
    spot_img

    Últimas noticias