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miércoles, 5 octubre, 2022
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    La “fumigadora” de Macri colapsa y JxC activa clamor peronista

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    Mauricio Macri estuvo el 6 de agosto en San Miguel con el peronista Joaquín de la Torre. Días más tarde también pasó Patricia Bullrich por ese distrito de la primera sección electoral del conurbano bonaerense. Tanto Macri como Bullrich buscaron la foto con De la Torre, ex aliado de Sergio Massa en el Frente Renovador que abandonó el kirchnerismo para sumarse como aliado externo de Juntos por el Cambio.

    El radical Martín Lousteau, otra pieza clave de Juntos y socio político de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, visitó la semana pasada al peronista Juan Schiaretti en Córdoba. El ex Ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner, autor de la Resolución 125 que detonó en 2008 la rebelión del campo contra las retenciones móviles, pidió ampliar Juntos, hacerlo más fuerte para competir en las presidenciales de 2023 y sumar peronistas “republicanos” como el gobernador de Córdoba.

    Pero el menú degustación de peronismos no termina ahí a pesar de la prédica purista de Macri y Elisa Carrió quienes simulan activar una fumigadora política dentro de Juntos contra cualquier dirigente que ostente vínculos con el peronismo y, aún peor, con el massismo. Néstor Grindetti estuvo en Mar del Plata con Hilda “Chiche” Duhalde para promover y destacar el trabajo de las “manzaneras” que organiza la esposa de Eduardo Duhalde.

    Como si esto fuera poco, el miércoles de la próxima semana, y con aval de Macri, la mesa nacional de Juntos se reunirá en la sede del sindicato de los gastronómicos de la Capital Federal (UTHGRA CABA), organización sin fines de lucro liderada y auditada por Dante Camaño, exsocio político y familiar de Luis Barrionuevo. Tal vez ningún dirigente represente una simbiosis más perfecta del macrismo y el massismo que Luis Barrionuevo. Y Dante Camaño, hermano de Graciela, histórica jefe de bloque del massismo en Diputados que hoy integra la bancada del peronismo disidente enfrentado con la Casa Rosada.

    Los vasos comunicantes entre Macri y Massa rozaron el paroxismo en las legislativas del 2013 cuando el PRO armó lista mixta de candidatos a diputados nacionales con el Frente Renovador. Con esos antecedentes históricos, y en la actual coyuntura de peronización de Juntos, Macri salió en tándem con Carrió a purificar la composición de Juntos y a pedir ficha limpia de massismo.

    Miguel Pichetto es otro caso emblemático. Fue jefe de bloque de Néstor y Cristina de Kirchner, incluídas las gestiones donde Julio de Vido y Juan José López eran funcionarios del Ejecutivo, durante más de 10 años. Y en 2019 se convirtió en compañero de fórmula presidencial de Macri. Pichetto tuvo como asesores a varios de los funcionarios que hoy integran el gabinete económico de Sergio Massa. Y fue justamente el ex senador kirchnerista quien propuso realizar la reunión de mesa nacional en un “sindicato amigo” como el de Dante Camaño.

    Este fin de semana, Carrió volvió a recalentar la interna de Juntos por el Cambio al advertir sobre la “imbecilidad” de quienes no entienden que “lo que causa escándalo es la verdad” y, parafraseando a Jesús, dijo que vino a “traer fuego y división a este mundo”.

    “La imbecilidad según la Real Academia (Española) es la absoluta falta de entendimiento. Lo que causa escándalo no es el mensajero ni su tono, es su estilo ‘poco patriarcal’. Lo que causa escándalo es la verdad. Besos”, expresó Carrió en Twitter, en medio del debate que desató en JxC días atrás, cuando atacó a varios dirigentes, especialmente del PRO, endilgándoles presuntas relaciones con el ministro de Economía, Sergio Massa.

    “Hay personas clave de Juntos por el Cambio que hacen negocio” y “hay sociedad con el massismo”, sostuvo. Entre los apuntados por Carrió estuvieron el exministro del Interior y diputado Rogelio Frigerio, el diputado Cristian Ritondo y el ex titular de la Cámara baja Emilio Monzó.

    Esas denuncias le valieron respuestas de dirigentes de la alianza opositora, como Patricia Bullrich, quien dijo: “Como presidenta del PRO no puedo ver con buenos ojos el espectáculo degradante de Elisa Carrió, al golpear a dirigentes de Juntos por el Cambio objetando sus conductas éticas. Y esto sin mirar la propia y la de sus aliados. Basta, Carrió”.

    El gobernador de Jujuy y jefe de la UCR, Gerardo Morales, dijo que “es de una gran irresponsabilidad tu actitud insultante hacia mí como Gobernador. Si hay alguien al que le tocó enfrentar a la mafia y que no negocia impunidad, soy yo”. El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sostuvo que “tengo un profundo respeto por Lilita, una de las fundadoras del espacio junto a Mauricio, pero no estoy de acuerdo con sus declaraciones de estos días sobre distintos miembros de Juntos por el Cambio. Este no es el camino”. Añadió: “Es muy saludable que haya discusiones internas, pero el límite son los agravios”.

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