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domingo, 14 abril, 2024
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    Temor por los nuevos aumentos y posible recesión

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    Agosto cierra con fuertes incrementos en los productos de la Canasta Básica a pesar de los anuncios del Ministro de Economía. Pocas empresas corrigieron los números y advierten que empeoran las ventas en los comercios de barrio.

    A pesar del anuncio de Sergio Massa de que pondría un límite del 5% en los aumentos de precios de los productos de la canasta básica, esto solo se cumple en forma parcial. Unas pocas empresas aceptaron revertir las listas de precios que envían a grandes cadenas de supermercados y a los mayoristas.

    Otras mantienen los ajustes, con un piso del 15%, aunque hay casos de subas del 25%. Otro tanto pasa con los productos frescos, como la carne vacuna, el pollo y los huevos, que muestran incrementos que llegan al 50%.

    Las consultoras económicas que monitorean la evolución de la inflación en forma semanal ya dan cuenta de esta aceleración.

    EcoGo -a cargo de los economistas Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi- midió una inflación del 5,8% la semana pasada, que se agrega al 4,8% de la semana previa, la que siguió a la devaluación.

    La estimación de la consultora es que la inflación de los alimentos llegará al 13% este mes, dejando un arrastre muy grande para septiembre.

    Pero más allá de los registros puntuales, lo que parece claro es que el anuncio del Gobierno de un rápido acuerdo con las empresas fabricantes -para que los aumentos se limiten al 5% mensual durante los próximos 90 días- parece lejos de concretarse.

    Los supermercados tienen la orden de rechazar las listas de precios con incrementos superiores del 5%. Desde algunas compañías fabricantes dejan trascender que solo producirán aquellos productos que no les provoquen pérdidas. “Nadie trabaja para perder plata”, razonan desde una de las compañías con relación cercana con la secretaría de Comercio.

    Aunque los propios ejecutivos le quitan dramatismo a la situación, lo cierto es que en las próximas semanas pueden empezar a verse espacios vacíos en las góndolas.

     

    Presión a las empresas

    Para lograr un acuerdo, el Ministro de Economía les prometió a las empresas distintos beneficios fiscales, que servirían para compensar los mayores costos de la devaluación de hace un par de semanas.

    Desde distintas compañías líderes aseguran a iProfesional que todavía no tienen precisiones de esos beneficios. Y que tampoco podrían firmar acuerdos donde, por ejemplo, se les dispensara por el pago de contribuciones patronales. Podrían ser penalizadas, en cualquier momento, más adelante.

    Otra cosa es lo que pasa afuera de las grandes cadenas. En los autoservicios de barrio y también en los almacenes, que se abastecen a través de distribuidores y en los mayoristas, los aumentos exceden aquel 5% fijado como tope por el ministro.

    En el caso de La Serenísima, hubo quitas de beneficios a los pequeños negocios, lo que redundó en incrementos de al menos 15% y de hasta 25%, de acuerdo al testimonio de distintos comerciantes a iProfesional.

    La resistencia de las empresas a firmar el acuerdo tiene que ver con los incrementos que esas mismas compañías recibieron de parte de sus proveedores. Desde materias primas para elaborar los productos hasta los precios de los envases, que también se dispararon. Desde los plásticos al vidrio.

    La contracara de este escenario es la caída en las ventas que muy probablemente ya se esté dando en los comercios.

     

    ¿Recesión en puerta?

    En las asociaciones que representan a los pequeños comercios, la alerta ya empezó a sonar la semana pasada. Se nota en esos negocios una contracción muy fuerte de las ventas.

    La empresa Scanntech -que releva el comportamiento de los consumidores en el canal tradicional (autoservicios y almacenes) detectó que en el comienzo de agosto, la caída en las ventas en esos comercios derrapó un 16,1%. Un nivel récord de baja para este año.

    La medición todavía no tomó en cuenta los efectos de la devaluación de hace dos semanas, pero los comerciantes ya saben que sus ventas caen en picada ante la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos de sus clientes.

    Algo de esto ya se vio en el mercado de la carne. Por la caída en el consumo, el precio de la hacienda en pie se contrajo 12% en los últimos días. Esa baja se empezará a trasladar a los comercios minoristas, que ya vieron un encarecimiento del 50% en las semanas previas.

    El recalentamiento de la inflación y la caída en el consumo tendrán impacto en la competencia electoral.

    Por eso mismo, Massa anunció medidas durante el fin de semana, aunque en las propias compañías admiten que no hay mucho por hacer después de una devaluación que tuvo pleno traslado a los costos.

    Fuente: Agencias de Noticias y Medios Digitales

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