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lunes, 26 septiembre, 2022
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    Un debate de ideas económicas

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    Economistas de diferente raíz ideológica coincidieron en alertar sobre el impacto de la situación inflacionaria y la necesidad de acumular reservas en el Banco Central. La UMET y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD) convocaron para el debate “Inflación. Otras Voces” a las economistas Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de la consultora EcoGo; y a Agustina Gallardo, economista jefe del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE); junto a los economistas Diego Bossio, de Equilibra; Diego Coatz, economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA); y Mariano De Miguel director del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), con la moderación del director general del CCD y ex ministro de Educación, Nicolás Trotta.

    Crédito y crecimiento

    Gallardo destacó que “los países con alta inflación deterioran el crédito. Esto es porque cuando se alteran los precios, el precio del dinero se altera. Y, además, nadie quiere hacer contratos demasiado largos porque no saben qué vendrá hacia adelante”. También explicó que los ingresos de los bancos hoy están generados en más del 50 por ciento por las mesas de dinero. Gallardo resaltó el dato de que “el crédito al sector privado no financiero no llega al 9 por ciento del Producto Interno Bruto”.

    Para Bossio, la inflación “es el mayor problema de la Argentina”. “Con inflación arriba del 30 por ciento se compromete el crecimiento. Con inflaciones bajas o moderadas, crecés entre 7 y 8 años de cada década; con alta inflación, crecés un año sí y otro no. Desde 1944 a la actualidad, en los años en los que la inflación fue de menos del 15 por ciento, el crecimiento promedio del PIB fue del 5,2 por ciento; cuando hubo entre 15 y 30 por ciento, el crecimiento fue del 3,3; cuando estuvo por encima del 30 por ciento, el crecimiento fue del 0,3”.

    Marina Dal Poggetto consideró que “la baja cantidad de crédito disponible en el país tiene que ver con la forma en la que los argentinos ahorran generalmente: por fuera del sistema financiero y por fuera de su moneda. Una moneda se construye haciendo que quien apuesta en contra de esa moneda, pierda. Después de la crisis de 2001, la Argentina tuvo la oportunidad de construir su moneda y dilapidó esa posibilidad para forzar la tasa de crecimiento económica vía políticas fiscales extraordinariamente expansivas”. “Inflación alta, precios relativos desalineados, brecha cambiaria arriba del 100 por ciento y un balance del Banco Central que está reventado, sin dólares y con pesos sobrando en la economía. Urge un plan de estabilización”, alertó la directora de Eco Go.

    Costos y ancla

    “Hablar de la concentración y la avaricia para explicar la inflación no colabora. Esto no quiere decir que no podamos discutir rentabilidades extraordinarias o mercados oligopólicos. Esto es una discusión de política comercial, productiva y de cadena de valor. No es discutir la inflación, que es un tema macroeconómico”, afirmó Diego Coatz. El coordinador general del IET, Mariano De Miguel, resaltó que según su visión “el gran desafío de Argentina en materia inflacionaria es encontrar un ancla de los precios”.

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